Su silencio es el frío de la noche, su silencio el poeta lo perdona y parece resignarse, pero abraza su recuerdo intensamente, como sintiendo que si lo suelta de desvanecerá en el olvido. Su silencio inunda la casa de mi inocencia y yo me sumerjo feliz cada vez que regresa en un sueño. Sólo en sueños vuelve, pero en mis sueños aún existe, en mis sueños me abrazó por siempre, se aferró a mi pecho como la eterna amada de mis poesías. Me atrevería a pronunciar su nombre y que esa palabra en el aire sea acariciada por mis suspiros, pero no sé cómo es ahora, me gusta recordarla joven y hermosa, y no me refiero específicamente a su físico, sino también a la juventud y hermosura de su alma, esa era la esencia de su belleza, su sonrisa, su personalidad. Si yo pudiera pensar más allá del papel quizás la alejaría de mí, pero soy solo tinta y ella la poesía que insistentemente escribo. Ella es mi eterna caligrafía, lleno las paredes de mi cuarto con su nombre, no respeto su ausencia y se me olvida recordarla porque siempre la recuerdo. Aún la amo, pero no a quien ella es, sino a quien solía ser en aquellas noches de ensueño.
Catalina
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*Catalina*
Hoy parece un bonito y perfecto día para morir.- dijo ella mientras se
miraba en el espejo y acomodaba insistentemente su largo cabello. - ¿Y ...
14 years ago


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